
1956-1959
El roadster de aluminio que conquistó a Elvis
El roadster que el Rey pintó de rojo
La historia de redención del BMW 507 de Elvis, del abandono a la gloria
Roadster legendario 1956-1959
Fuente: BMW Classic Restoration
Agosto de 1958. En Bad Nauheim, Alemania, el soldado Elvis Presley se detuvo hipnotizado ante un BMW 507 blanco aparcado en la calle. No era solo otro coche: era escultura pura. Diseñado por Albrecht von Goertz con carrocería de aluminio artesanal, el 507 representaba todo lo que Elvis admiraba: belleza, exclusividad y rebeldía elegante. Lo compró al instante.
Pero la fama fue un problema. Fans histéricos cubrían el 507 con mensajes de amor en pintalabios, besos y declaraciones románticas. El BMW blanco se volvía irreconocible bajo las muestras de cariño. Elvis tomó una decisión drástica: lo mandó pintar de rojo para hacerlo menos reconocible. El Rey había cambiado para siempre el roadster más bello del mundo.
Décadas después, el 507 apareció abandonado en un granero californiano. BMW Classic lo adquirió y comenzó una restauración completa. El momento mágico llegó cuando removieron la pintura roja: debajo estaba la pintura blanca original intacta. BMW Group documenta que el 507 de Elvis había vuelto a la vida, demostrando que las verdaderas leyendas nunca mueren: solo esperan el momento perfecto para renacer.
El Rey del Rock y el Rey de los Roadsters
La historia de amor entre Elvis Presley y el roadster de aluminio más bello jamás creado
El BMW 507 de Elvis Presley: de leyenda abandonada a obra maestra restaurada, símbolo del encuentro entre el glamour americano y la ingeniería alemana.
Fuente: BMW Classic Archive - Elvis Presley Collection, 2016
Elvis Presley y Albrecht von Goertz
Elvis Presley (1935-1977) compró su BMW 507 en 1958 durante su servicio militar en Alemania. Para el Rey del Rock, no era solo un coche: era la manifestación física del éxito y la rebeldía. Pintado originalmente en blanco, Elvis lo repintó de rojo para que fuera tan único como su música.
Albrecht von Goertz, el mismo genio que había diseñado el 503, creó en el 507 su obra maestra absoluta. Las proporciones del roadster eran matemáticamente perfectas: motor V8 detrás del eje delantero, carrocería de aluminio moldeada a mano, y una silueta que parecía esculpida por el viento.
Solo 252 BMW 507 fueron producidos entre 1956 y 1959, pero cada uno llevaba la firma de la perfección. El de Elvis, encontrado décadas después en estado ruinoso, fue restaurado completamente por BMW Classic en 2016, convirtiéndose en el símbolo definitivo del encuentro entre el glamour americano y la ingeniería alemana.
El ADN del Z4 y Z8
El BMW 507 estableció para siempre la filosofía del roadster BMW: motor potente, carrocería ligera, y proporciones que desafían las leyes de la física. Cada roadster BMW posterior, desde el Z1 hasta el Z4 actual, lleva su ADN genético.
Cuando BMW lanzó el Z8 en 1999, era un homenaje directo al 507: mismo espíritu, mismas proporciones, misma obsesión por la belleza funcional. El 507 demostró que BMW podía crear no solo máquinas de conducir, sino objetos de deseo puro.
América Descubre Europa
1956-1959: Elvis estaba estacionado en Bad Nauheim como soldado americano, pero Alemania le enseñó algo que América no podía ofrecerle: elegancia sin ostentación. El BMW 507 representaba un lujo diferente al americano: más sutil, más sofisticado.
Que el Rey del Rock eligiera un roadster alemán sobre los deportivos americanos disponibles fue revolucionario. El 507 demostró que BMW podía seducir incluso a América, el mercado más difícil del mundo para cualquier marca europea de lujo.
Belleza sin Compromisos
Elegancia italiana con alma deportiva alemana
Motor y rendimiento
Dimensiones
Suspensión y frenado
Construcción y producción
Rivales Europeos de 1956
Rivales de época que definieron el contexto automotriz europeo
Rivales que Definieron la Época
En 1956, el mercado de roadsters de lujo experimentaba un renacimiento tras la austeridad de posguerra. Mientras Mercedes-Benz dominaba con tradición consolidada, los italianos brillaban con pasión deportiva y los británicos con elegancia clásica, BMW necesitaba crear algo completamente diferente: el roadster más bello del mundo que estableciera nuevos estándares estéticos.
El BMW 507 no solo debía competir en prestaciones y lujo, sino convertirse en obra maestra visual que definiera el futuro del diseño automotriz. Diseñado por Albrecht von Goertz, debía demostrar que BMW podía crear automóviles de ensueño que rivalizaran con Ferrari en belleza y con Mercedes en refinamiento.
Mercedes-Benz 300 SL Roadster
Tradición Roadster Alemana

Fotografía histórica - Mercedes-Benz 300 SL Roadster (1957)
D: Estética menos revolucionaria
A: Diseños más inspiradores
F: Prestigio deportivo consolidado
O: Prestigio con belleza revolucionaria BMW
Ferrari 250 GT California Spider
Pasión Italiana Pura

Fotografía histórica - Ferrari 250 GT California Spider (1958)
D: Accesibilidad muy limitada
A: Roadsters más accesibles
F: Emoción deportiva incomparable
O: Emoción italiana con accesibilidad BMW
Jaguar XK150 Roadster
Elegancia Británica Deportiva

Fotografía histórica - Jaguar XK150 Roadster (1958)
D: Tecnología menos avanzada
A: Ingeniería alemana superior
F: Elegancia clásica atemporal
O: Elegancia británica con ingeniería alemana
Chevrolet Corvette C1
Deportividad Americana Accessible

Fotografía histórica - Chevrolet Corvette C1 (1957)
D: Refinamiento inferior europeo
A: Roadsters europeos más sofisticados
F: Accesibilidad y performance
O: Performance con refinamiento europeo
